Desde 1963, la vela modelo clásico de Diptyque ofrece una fuente de luz y de perfume que suspende el tiempo y abre un paréntesis sensible y poético. Convertida en uno de los objetos más emblemáticos de la Maison, encarna el espíritu de libertad y creación de los artistas que la fundaron.
En 2026, la vela modelo clásico experimenta una evolución sutil y delicada, sin perder su carácter atemporal. El vidrio ha sido sutilmente renovado por la diseñadora franco-suiza Julie Richoz, para realzar la poética danza de la llama, mientras que la etiqueta ovalada en blanco y negro revela sus letras danzarinas con un sobrio relieve.
El herbario de las fragancias se amplía con cinco nuevas integrantes: Café, Ortie (Ortiga), Sésame Noir (Sésamo negro), Rhubarbe (Ruibarbo) y Shiso, compuestas por Alexandra Carlin y Olivia Giacobetti.
Concebida para durar, la vela modelo clásico responde a un nuevo enfoque del tiempo y el objeto. Para su regreso en 2026, se presenta en formato recargable para diez fragancias emblemáticas de la Maison, prolongando la vida del vidrio y actualizando el ritual de la llama, sin modificar la experiencia olfativa original.
Una colección de objetos decorativos optimiza el ritual de la llama y acompaña cada uno de sus gestos. Es una celebración del tiempo, de la llama y del saber hacer de Diptyque.